Si hablamos de crear marca personal en Internet, ¿qué es lo primero que se nos viene a la cabeza? Nosotros lo tenemos claro. Sin ninguna duda, ¡Linkedin! Esta red social se ha convertido en uno de los escenarios clave y de uso obligado para los profesionales de cualquier ámbito que quieran tener una presencia fuerte a nivel online y encontrar, a través de la red, oportunidades de mejora y crecimiento profesional.

Pero ¡ojo! Del mismo modo que gracias a Linkedin nuestra marca personal puede mejorar, y mucho, también puede producirse el efecto contrario si cometemos algunos errores.

¡Toma nota! 😉

 

Linkedin está orientada a un tipo de perfil profesional. En esta plataforma los usuarios hablan de su trabajo y de sus capacidades en su sector, y, lo más importante, pueden conectar con otros profesionales y responsables de empresas con los que crear vínculos, e incluso, oportunidades de trabajo. Por todo esto, cuidar la imagen que se transmite como profesional es importantísimo, así como tener muy en cuenta qué se publica y cómo lo hacemos.

 

1. Linkedin NO es Facebook

No te confundas, Facebook es una red social personal y Linkedin es profesional. Teniendo claro esto, hay que mantener las distancias entre una y otra y los contenidos tienen que ajustarse a ello. Por ejemplo, compartir memes en Linkedin no está bien visto, como tampoco fotos o contenido de tipo personal. Aunque es cierto que cada vez hay más tendencia a ser más auténticos y menos serios, eso, a nivel profesional, no suele ayudar.

 

2. No, no necesitas un millón de contactos

No es una cuestión de cantidad, sino de calidad. Lo importante en Linkedin es tener una buena red de contactos, que estos realmente valgan la pena y mantener una buena conexión con ellos. No hay que mandar invitaciones porque sí para hacer crecer nuestro perfil: piensa en cómo los vínculos con esa persona te pueden beneficiar y que os podáis aportar algo el uno al otro.

3.  Evita siempre el spam

No publiques de forma masiva links que llenen el timeline de tus contactos continuamente ni aproveches que ahora se pueden enviar mensajes a los nuevos contactos para agobiarlos con correos internos. Es importante que publiques contenidos de tu empresa y que compartas alguno de tus logros, pero no pases todo el tiempo hablando de ti.

 

4. Huye del «publicar por publicar»

Antes de publicar algo, piensa por qué lo vas a compartir y qué dirá eso de nosotros. Es cierto que si se tiene un perfil hay que mantenerlo activo y con contenidos (lo contrario da muy mala imagen), pero no todo vale. En Linkedin los contenidos tienen que ir enfocados a que nos vendamos como expertos en nuestro sector, y no sólo a hacer ruido de fondo sin más. Evita mensajes profundos que no dicen nada y publica información relevante, que aporte algo.

 

5. No mientas 

Hoy en día, comprobar la veracidad de la información es muy fácil en cualquier red social. Tampoco infles cargos, responsabilidades, capacidades o tiempos de trabajo. Compartir cosas para demostrar lo buenos que somos no tiene mucho sentido, y mucho menos si no son del todo verdad.

 

—  ¡Sú última novedad! —

¡Sí! Linkedin ha estado evolucionando durante mucho tiempo, tanto como plataforma social como para apoyar la innovación. Ahora, su actualización más reciente tiene mucho que ver con la preocupación actual que hay en torno a la privacidad de los datos de los usuarios. La red social ha anunciado que ya no permitirá a las plataformas externas de gestión y programación de redes sociales la posibilidad de acceder a información detallada sobre perfiles personales, así como a los Grupos de Linkedin.

 

Como plataforma 100% dedicada a sus usuarios, Linkedin hace todo lo posible para protegerlos. 

¡Punto a su favor! 😉